Tiempo para vivir y entrenar: La CDMX promulga una histórica Ley de Cuidados que promueve el autocuidado
- Editorial
- hace 1 día
- 2 min de lectura
En el ámbito del deporte y el bienestar físico, el concepto de "autocuidado" es la base de un estilo de vida saludable. Sin embargo, ¿qué sucede cuando la falta de tiempo impide siquiera salir a caminar o descansar adecuadamente? La Ciudad de México acaba de dar un paso histórico al promulgar la Ley del Sistema Público de Cuidados, una iniciativa que busca erradicar la "pobreza de tiempo" que afecta a millones de personas.

El fin de la pobreza de tiempo
Históricamente, las labores de cuidado no remunerado (atender a niños, adultos mayores o personas con discapacidad) han recaído casi de forma exclusiva en las mujeres. Las estadísticas locales son contundentes: ocho de cada diez personas que dedican más de 40 horas semanales a estas tareas son mujeres.
Esta sobrecarga limita drásticamente las horas disponibles para trabajar, estudiar, descansar y, por supuesto, realizar actividad física o practicar algún deporte. Con la nueva legislación, impulsada por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada, el cuidado dejará de ser una carga individual para convertirse en una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias, la iniciativa privada y la comunidad.
Nueva infraestructura comunitaria y deportiva
Para garantizar este derecho, el gobierno capitalino anunció la creación de una red de infraestructura sin precedentes que impactará directamente en el desarrollo físico, social y recreativo de los barrios. Se proyecta la construcción de:
100 nuevas Utopías: Complejos que históricamente se han caracterizado por albergar infraestructura deportiva de alto nivel (albercas semiolímpicas, pistas de tartán y canchas).
200 Casas de las Tres R y 200 espacios de día para personas con discapacidad.
300 centros de educación inicial y cuidado infantil.

Esta ley no solo representa un acto de justicia social; es una reestructuración de la vida urbana. Al redistribuir las tareas de cuidado, se abre la puerta para que miles de capitalinos recuperen su derecho fundamental al tiempo libre, al esparcimiento y al cuidado de su propia salud física y mental.



Comentarios